ALMAS PERDIDAS
Otra vez estas dando vuelta en mi mente. ¿Quién eres?- dije con vos quebradiza llena de terror-. ¿Qué deseas de mí?, -nuevamente expresé-.
Y el silencio que de ultratumba se sentía, recorría mis huesos paralizándome hasta la médula.
Nuevamente grité ¡¡¡”Basta de perseguirme sin darte a conocer”.!!!
Se que estas ahí, puedo sentirte. Sé que quieres mi alma.
Dime por que yo…
Veo tus ojos en mis sueños y temo enloquecer.
Te percibo en el viento, y en las noches oscuras,
Porque siento la presencia de todos ustedes.
Asechándome y torturándome sin dejarme en paz…
Minutos después logré escuchar una tenue voz
Que ayudada por el viento llegaba hasta mis oídos y decía…
“Recuerde amigo como usted pasé.
Como usted es ahora, tan una vez era yo.
Como soy ahora usted será pronto.
Así que prepárese para la muerte y sígame.
Dios es eterno…el mundo no lo es. Y usted tampoco”.
Pablo Daniel Pagone
|
|
Esta es la página principal. Puedes modificar este párrafo realizando diferentes operaciones con él, como por ejemplo, editarlo, moverlo, copiarlo, eliminarlo...
|
|